LA OBRA DE UNA ALMA

LA OBRA DE UN ALMA.

Se que soñé, con una ilusión, me despertó, la luz del amanecer y el olor a sal.

Alce lentamente la mirada, a la mar, descubrí, los diamantes que dibujaban los rayos de sol en el agua, el suave cantar de las olas. Allí donde la quietud me hace renacer y me inspira todas las formas de ternura.

Las flores vestían, todavía, las gotas del rocío y las aves volaban a su libre albedrío.

Salí. a observar aquello que la naturaleza me regalaba, a ver, la maravilla del mar, a contemplar sus formas, sus colores, enamorándome de cada detalle, con la esperanza, de ser capaz de no perderme ni un ápice de aquel paisaje, tan hermoso, que me traía aromas a vida.

Y como cada amanecer, recordé aquel sueño, que se repetía día tras día, que aunque con los ojos abiertos, veía, sentía y anhelaba.

Una taza de café, mi caballete y la paleta de pinturas, por instinto los trazos comenzaron a tornarse formas. Cerré los ojos, sin darme cuenta, empecé a dibujar. El mar, el sonido de las olas, el olor , pincelaban cada perfil, uno tras otro, instintivamente, sin necesidad de saber que es lo que el universo me estaba legando.

Allí, donde las nubes son figuras discontinuas, donde las cabalas dejan espacio a la imaginación, donde los aromas surgen, espontáneamente, de las ilusiones, donde la felicidad, es parte de un sueño, allí dibuje tu rostro, dibuje tu alma, dibuje mi sueño.

” LA OBRA DE UN ALMA ”
Derechos de Autor.
Ana Maria Durban Villamayor.
ESPAÑA, 06 junio 2018.

Gracias, Gracias, Gracias, Dada y Recibido, Amén.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *